martes, 26 de mayo de 2026

El cine español en los Oscar: entre la excepción y las expectativas infladas

 La bola negra se ha convertido, incluso antes de estrenarse comercialmente, en una de las películas españolas más comentadas de los últimos años. Su paso por el Festival de Cannes estuvo rodeado de una expectación enorme desde el primer día y terminó consolidándose como uno de los fenómenos de la edición: una larguísima ovación tras la proyección —ya considerada entre las mayores registradas en la historia reciente del certamen—, críticas entusiastas y el premio a Mejor Dirección para los Javis ex aequo con Paweł Pawlikowski.

A eso se sumó poco después el anuncio de Netflix como distribuidora internacional de la película, un movimiento que disparó todavía más las conversaciones sobre su posible recorrido en la temporada de premios. Desde entonces, no han dejado de aparecer predicciones que sitúan a La bola negra con potencial para superar la decena de nominaciones al Oscar, mencionando categorías como Mejor Película, Dirección, Guion, Fotografía, Montaje, Vestuario, Diseño de Producción, Música o Sonido, además de una posición muy fuerte en Película Internacional. Incluso Penélope Cruz empieza a aparecer en muchas quinielas de interpretación gracias al posible empuje de campaña de Netflix.

Y, sinceramente, ojalá ocurra. Pero el historial del cine español en los Oscar, fuera de la categoría de Película Internacional, ha sido bastante más limitado de lo que a veces se recuerda.

Si dejamos fuera Internacional como categoría “base”, los casos de doble nominación son muy concretos y excepcionales. Mar adentro abrió esa pequeña lista al conseguir Película Internacional y maquillaje. Después llegó Hable con ella, que alcanzó dirección y guion original, ganando esta última categoría. Años más tarde, Dolor y gloria combinó la nominación de Antonio Banderas como actor protagonista con la de Película Internacional, mientras que Madres paralelas logró entrar en actriz y banda sonora. Más recientemente, La sociedad de la nieve consiguió nominaciones en Película Internacional y maquillaje, y Sirât logró hacerse un hueco en Internacional y sonido.

El patrón es bastante evidente: incluso las películas españolas más fuertes internacionalmente suelen quedarse en uno o dos espacios de reconocimiento fuera de su categoría natural.

Y luego está El laberinto del fauno, la gran excepción absoluta. La coproducción entre México y España dirigida por Guillermo del Toro alcanzó seis nominaciones al Oscar y sigue siendo el gran referente de hasta dónde puede llegar una película en español cuando conecta de verdad con la Academia más allá de Internacional.

Quizás por eso resulta tan interesante seguir el recorrido de La bola negra. Porque más allá del entusiasmo desmedido o de las exageraciones habituales de toda temporada de premios, existe la sensación de que los Javis podrían estar intentando romper un techo histórico para el cine español. Y solo el hecho de que esa posibilidad se contemple seriamente ya dice mucho del impacto que la película ha generado desde Cannes.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

El cine español en los Oscar: entre la excepción y las expectativas infladas

 La bola negra se ha convertido, incluso antes de estrenarse comercialmente, en una de las películas españolas más comentadas de los último...