miércoles, 13 de mayo de 2026

El camino de Sorogoyen hacia la élite del cine mundial

 Rodrigo Sorogoyen ya está en la primera división del cine mundial. Dentro de unos días, su nueva película El ser querido competirá en la Sección Oficial del Festival de Cannes, el escenario más prestigioso del cine de autor contemporáneo. El filme, protagonizado por Javier Bardem y Victoria Luengo, explora la compleja relación entre un padre y una hija marcada por el desgaste emocional, las heridas familiares y el peso del pasado. Después de años construyendo una carrera sólida festival a festival, Sorogoyen llega por fin al lugar reservado para los grandes autores internacionales.

Lo más impresionante de su trayectoria es entender desde dónde empezó. Sorogoyen debutó en el cine compartiendo dirección con 8 citas, una comedia coral pequeña y alejada del prestigio que hoy rodea su nombre. Nadie podía imaginar entonces que aquel director terminaría convirtiéndose en uno de los cineastas españoles más importantes y respetados de su generación.

El primer gran punto de inflexión llegó con Stockholm. Presentada en Málaga, la película se convirtió en una de las revelaciones del cine independiente español de la década. Con muy pocos medios pero una personalidad enorme, Sorogoyen encontró ahí una voz propia: tensión constante, naturalismo incómodo, diálogos eléctricos y personajes emocionalmente al límite. Málaga no solo impulsó la película, también marcó el nacimiento de un autor.

Después llegó San Sebastián con Que Dios nos perdone y El reino. Dos películas fundamentales para entender la evolución del director. La primera confirmó su capacidad para construir thrillers densos y asfixiantes; la segunda directamente lo colocó en otro nivel dentro del cine español contemporáneo. El reino terminó convirtiéndose en una de las películas españolas más celebradas de su año y arrasó posteriormente en los Premios Goya. Para entonces, el “estilo Sorogoyen” ya era completamente reconocible.

Pero el salto internacional definitivo llegó con Madre. El cortometraje fue nominado al Oscar y colocó por primera vez su nombre en el radar global. Lejos de conformarse con eso, Sorogoyen convirtió aquella historia en un largometraje todavía más íntimo y doloroso, presentado en la sección Orizzonti de Venezia. Allí, Marta Nieto ganó la Copa Volpi de la sección, confirmando que Sorogoyen también podía brillar fuera del thriller político y criminal.

Con As bestas llegó Cannes Première y probablemente la consagración definitiva. La película fue recibida como una de las grandes obras europeas recientes y terminó convirtiéndose en un fenómeno absoluto de crítica y premios. Ya no era solo un director importante dentro de España: era un cineasta plenamente consolidado en el panorama internacional.

Y ahora llega El ser querido y la competición oficial en Cannes. El lugar donde compiten los nombres más importantes del cine mundial. De debutar compartiendo dirección a competir por la Palma de Oro en Cannes. Pocas carreras recientes en el cine español han evolucionado de forma tan sólida como la de Rodrigo Sorogoyen.

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