domingo, 6 de septiembre de 2026

‘The Runner’: entre los clichés y el entretenimiento

 The Runner acaba de llegar a Prime Video y lo hace con una acogida crítica especialmente demoledora, con unas valoraciones que parecen haber convertido la propuesta en poco menos que un desastre absoluto. Pero a veces tengo la sensación de que hablamos más de todo lo que rodea a una película que de la propia película.

Porque no, The Runner no es una buena película. Tiene problemas evidentes de guion, acumula clichés y está lejos de ser el mejor trabajo de Kevin Macdonald, un director con una filmografía mucho más interesante. Pero también funciona como aquello que pretende ser: un thriller de escape, directo, físico y de ritmo constante, que encuentra en Gal Gadot un vehículo perfecto para explotar su presencia y su faceta más física.

Y aquí es donde surgen algunas preguntas: ¿está The Runner siendo víctima del rechazo hacia Gal Gadot por su posicionamiento proisraelí? ¿Es realmente tan mala como dicen sus notas? ¿Y cuánto pesa todo ese ruido externo en su recepción?

El film de Kevin Macdonald parece querer recuperar el espíritu de aquellos thrillers trepidantes de los años 90: historias que parten de una premisa sencilla pero potente y que, a medida que avanzan, llevan la situación cada vez más al límite, hasta poner a prueba incluso la credibilidad del espectador.

Temáticamente, The Runner recuerda inevitablemente a Nick of Time, protagonizada por Johnny Depp, con la que comparte una premisa prácticamente idéntica. Aquí, una abogada soltera recibe una amenaza: alguien ha secuestrado a su hijo, Maya, y la obliga a recorrer Londres a contrarreloj para asesinar a uno de sus propios clientes y conseguir así salvarle la vida.

Y si hablamos de carreras, persecuciones y contrarreloj, resulta inevitable pensar también en Corre, Lola, corre. Macdonald bebe claramente de ese imaginario noventero, aunque The Runner no alcanza ni la originalidad ni la personalidad de aquellas películas.

El realizador deposita toda su confianza en Gal Gadot, llegando incluso a avasallarla con primeros planos destinados a transmitir la tensión, el agotamiento y la angustia de su protagonista. Y Gadot responde bien ante esos embates de cámara, demostrando que se mueve con soltura en este tipo de thriller físico.

Macdonald sabe perfectamente que está ante un vehículo para su estrella y dirige en consecuencia. A pesar de las limitaciones del material, consigue mantener una cadencia constante y hacer avanzar la persecución sin demasiados tiempos muertos. Cuando el guion empieza a perder credibilidad, es precisamente esa velocidad visual la que consigue sostener buena parte del interés.

Las calles, los parques, el transporte público y los propios habitantes de Londres aportan color, movimiento y cierta personalidad a una propuesta que, por lo demás, transita por terrenos demasiado conocidos. Porque esta es una historia que el cine ya ha explotado de manera mucho más eficaz, como demuestran las referencias anteriormente mencionadas.

Todo ello puede provocar que para algunos espectadores The Runner termine resultando monótona o repetitiva. Pero no creo que estemos ante el fracaso estrepitoso que algunos parecen empeñados en vender. Tiene carencias evidentes, sí, pero también cumple con su principal cometido: entretener durante su ajustado metraje.

No estamos ante una gran película, pero tampoco ante el desastre que algunos parecen empeñados en vendernos. A veces una película simplemente quiere entretener. Y The Runner, con todos sus defectos, lo consigue.



No hay comentarios:

Publicar un comentario

Día 5 • Festival de San Sebastián: Esta soledad: retrato de una soledad

ESTA SOLEDAD (NUEVOS DIRECTORES)  Javier Giner se estrenó en la ficción con Yo, adicto , adaptación de su propia novela en la que retrataba ...